ÁMBAR
 

La palabra electricidad proviene del griego élektron, que significa ámbar, producto extraído de la corteza de los árboles, cuya textura ligera y quebradiza se electriza fácilmente al ser frotada. De ahí el nombre de la obra.

En este proyecto se indaga las formas visibles o invisibles de la electricidad, motivo por el cual se plantea explorar la imagen de una aparente descarga eléctrica, cuya forma se asemeja a la raíz de un árbol, siguiendo la teoría de fractales y recurriendo a una licencia poética para retomar su antigua relación con el árbol. A nivel técnico decidimos trabajar con placas de daguerrotipo, que es él único proceso fotoquímico que requiere de la electricidad para funcionar. Cada placa requiere horas de trabajo para finalmente obtener una imagen con unos tonos bellísimos de azul y violeta, que terminaba por desaparecer, de la misma manera como lo hace un rayo atravesando el cielo antes de tocar tierra. Este proceso efímero es registrado para dar cuenta del suceso.

ÁMBAR
Ximena Velásquez Sanchez y Camilo Sabogal
Instalación 4 vitrinas con daguerrotipos, fotografía digital, objetos y textos.
Dimensiones variables, (4 vitrinas 70 x 40cm. 12 metros² aprox.
2018